Vidas privadas demanda interpretaciones de excepcional calidad para que se considere exitosa. Como Romeo y Julieta y Antonio y Cleopatra, Vidas privadas requiere que haya una atracción sexual palpable entre los protagonistas de la obra. Si éso falla, es mejor empacar e irse a casa.
Como Elyot, su exposo que, al igual que Amanda está alojándose con su esposa en el hotel Deauville la primera noche de su luna de miel, Matthew Macfadyen tiene mucho más que un toque de bravucón brutal. Cuando dice que ‘ciertas mujeres deberían ser golpeadas con regularidad’, al igual que el ruido de un golpe fuerte en metal, él lo hace creíble.
No hay nada sentimental en la visión que Noel Coward tiene sobre la atracción sexual. Sabía que el amor y el odio, la lujuria y la violencia están íntimamente conectados y aunque no es una interpretación que encontrará el favor de las feministas, Cattrall y Macfadyen no dejan dudas de que ambos se sienten excitados por un toque de acción ruda.